DOI 10.35381/noesisin.v8i15.762

 

Cuentos motores para disminuir conductas agresivas en niños de 4 años

 

Stories as a tool for reducing aggressive behavior in 4-year-olds

 

 

Yelitza Carol Quenaya Rodríguez

p880711624@unitru.edu.pe

Universidad Nacional De Trujillo, Trujillo, La Libertad

Perú

https://orcid.org/0009-0004-9550-4769

 

Karem Margot Arce Gutiérrez 

karce@unitru.edu.pe

Universidad Nacional De Trujillo, Trujillo, La Libertad

Perú

https://orcid.org/0000-0002-1463-0412

 

Lucero Pamela Bazalar Gordillo

p880711624@unitru.edu.pe

Universidad Nacional De Trujillo, Trujillo, La Libertad

Perú

https://orcid.org/0009-0000-4557-0080

 

Heidy Johana Taboada Quezada

htaboadaq@ucvvirtual.edu.pe

Universidad Cesar Vallejo, Trujillo, La Libertad

Perú

https://orcid.org/0000-0003-1635-6389

 

 

Recibido: 15 de agosto 2025

Revisado: 12 de octubre 2025

Aprobado: 15 de diciembre 2025

Publicado: 01 de enero 2026

 

 


RESUMEN

El objetivo general de la investigación fue analizar los cuentos motores para disminuir conductas agresivas en niños de 4 años. Se desarrolló desde un enfoque cuantitativo con una metodología descriptiva con diseño no experimental, se apoyó en el análisis documental–bibliográfico. La población de estudio se conformó por 54 niños de 4 años (35 niñas y 19 niños) de una institución educativa en 2025. Por otro lado, la muestra fue seleccionada por conveniencia. Se usó un muestreo no probabilístico. Igualmente, se utilizó la técnica de la observación. Se concluye que el programa de cuentos motores constituye una estrategia pedagógica integral con una incidencia significativa en la reducción de las conductas agresivas en sus dimensiones física, verbal y material. En consecuencia, los hallazgos subrayan la urgencia de institucionalizar propuestas psicomotrices y narrativas en la educación inicial.

 

Descriptores: Cuento; agresividad; niño en edad preescolar. (Tesauro UNESCO).

 

 

 

ABSTRACT

The overall objective of the study was to analyze the use of movement-based stories to reduce aggressive behavior in 4-year-old children. The study was conducted using a quantitative approach with a descriptive methodology and a non-experimental design, and it drew on a review of the literature. The study population consisted of 54 4-year-old children (35 girls and 19 boys) of an educational institution in 2025. The sample was selected for convenience. Non-probability sampling was used, and observation techniques were employed. It is concluded that the motor storytelling program constitutes a comprehensive pedagogical strategy with a significant impact on reducing aggressive behaviors in their physical, verbal, and material dimensions. Consequently, the findings underscore the urgency of institutionalizing psychomotor and narrative approaches in early childhood education.

 

Descriptors: Short story; aggression; preschooler. (UNESCO Thesaurus).

 

 


INTRODUCCIÓN

El entorno escolar es escenario frecuente de conflictos donde la agresividad se manifiesta a través de gritos, empujones o agresiones físicas. Estos comportamientos, aunque esperados en el desarrollo infantil, evidencian una carencia de habilidades comunicativas y de autorregulación. Los maestros y representantes no deben normalizar estas escenas ni ignorarlas; por el contrario, la comprensión de estas conductas como parte del proceso de crecimiento debe ser el punto de partida para una intervención pedagógica que sustituya el impulso agresivo por el diálogo y la convivencia.

En el contexto peruano, el Ministerio de Salud (2010) enfatiza que la infancia requiere entornos que provean seguridad psicológica y herramientas para la validación emocional. Tanto niños como adolescentes requieren un entorno que les permita sentir seguridad y al mismo tiempo les instruya a resolver conflictos y a validar sus emociones. Al respecto, Arévalo (2023), desde dicho ministerio, contempla la idea de que es más pertinente hablar de conductas agresivas a afirmar que un niño es violento. Es decir, un niño puede presentar conductas agresivas en diversos momentos, pero no significa que sea todo el tiempo o que él sea violento. Para diferenciar hay que tener en cuenta, cómo se dan y cómo se desarrollan estas conductas, el contexto en el que se producen y cómo maneja esa acción por sí mismo. El etiquetar a un niño como violento incrementará que se generen estereotipos hirientes, siendo prejuiciosos e inexactos. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (2020), enfatiza que la escuela debe ser un lugar donde los niños se sientan seguros. Al sustituir los gritos y castigos por dinámicas como el cuento motor, el centro educativo se convierte en un factor protector que mitiga los efectos negativos de hogares con estilos de crianza autoritarios.

Sin embargo, la agresividad no es solo un rasgo biológico, sino un comportamiento moldeado por las interacciones sociales y la falta de un patrón emocional adecuado. A través de talleres grupales, los autores trabajaron el desarrollo de competencias sociales, la empatía y la resolución de conflictos, demostrando que las estrategias estructuradas pueden transformar positivamente la dinámica de convivencia escolar (Pereira Dutra et al., 2022). Para los estudiantes provenientes de entornos donde el cuerpo es objeto de castigo, el cuento motor resignifica el uso del cuerpo: el movimiento ya no es para agredir o ser agredido, sino para jugar, crear y seguir una historia. Esto ayuda a romper el ciclo de violencia física aprendido en casa (Rojas Vela, 2025).

Ante ello, Arévalo (2023) señala que en niños y adolescentes no hay causa única que atribuya la conducta agresiva. Los factores son diversos, y lo que influye en uno y en el otro puede influir de otra manera. Eso implica que, en ciertos casos, se pueden presentar dificultades en la expresión y regulación de emociones, en otros, puede estar ligado a la exposición de violencia en casa o comunidades. Es así como enfatiza la importancia de asegurar ese ambiente familiar sin violencia, permitiendo avivar la seguridad en las relaciones familiares para que sean beneficiosos y constantes, no solo en la familia sino con otros pares lo que refuerza su adaptación social.

En cuanto a la conducta, se caracteriza por ser medible y observable, voluntaria o involuntaria; las conductas voluntarias son las que realizamos de manera consciente, como caminar o hablar, mientras que las involuntarias son respuestas automáticas del cuerpo, como los reflejos o respuestas emocionales instintivas. Lo que se suma a las características de la conducta es que, se puede llegar a modificarla mediante la experiencia y el aprendizaje, así como se da en el condicionamiento operante y clásico. (Euroinnova International Online Education, 2024). Por otro lado, menciona Chagas (2012), desde la perspectiva neuropsicológica, con la teoría de Winnicott, la agresividad es la fuerza vital que puede expresarse si el entorno lo fomenta y apoya lo suficiente, si esto no sucede, el niño reaccionará con dificultad para defenderse, sumisión o con agresión antisocial y destructiva.

Ante esta situación, los cuentos motores se presentan como una herramienta pedagógica para la canalización de dichas conductas. Asimismo, es una estrategia pedagógica de bajo costo y alto impacto que favorece la integralidad del niño, permitiéndole canalizar su energía de forma creativa y socialmente aceptable (Villalobos Víquez et al., 2024). Igualmente, los cuentos motores donde el niño debe representar físicamente las acciones de la historia son particularmente eficaces. Permiten que el menor libere tensiones físicas de manera lúdica y dirigida, sustituyendo la conducta agresiva por una actividad motriz con sentido narrativo (Romero Saldarriaga et al., 2023). Para Chaverri y León (2022), los cuentos motores que cambian de ritmo o de situación (de repente sale un depredador, de repente sale un amigo) obligan al niño a ajustar su comportamiento físico y emocional rápidamente, fortaleciendo su resiliencia ante la frustración. En este mismo orden de ideas, García-García et al. (2020) destacan que el cuento motor ofrece un espacio donde el niño puede actuar sus emociones (correr con fuerza, saltar de alegría, caminar lento por tristeza) dentro de un contexto lúdico, permitiendo una catarsis saludable que reduce la tensión acumulada que suele derivar en agresión verbal o física.

Bajo estas consideraciones, surge la siguiente interrogante: ¿En qué medida la aplicación de cuentos motores disminuye las conductas agresivas en niños de 4 años de una Institución Educativa? El objetivo general de este estudio es analizar los cuentos motores para disminuir conductas agresivas en niños de 4 años.

 

MÉTODO

El presente trabajo investigativo se desarrolla desde un enfoque cuantitativo con una metodología descriptiva con diseño no experimental, el cual se apoya en el análisis documental–bibliográfico. Se fundamenta en la exploración metódica, rigurosa y profunda de material documental de trabajos científicos en el tema de estudio (Palella y Martins, 2012). A partir de ello, la población de estudio se conforma por 54 niños de 4 años (35 niñas y 19 niños) de una institución educativa en 2025, distribuidos en tres secciones diferentes, donde la sección “A” consta de 22 niños, la sección “B” de 18 y la sección “C” de 14 niños de acuerdo con la nómina de matrícula 2025 de los niños de 4 años de la institución. Por otro lado, la muestra se selecciona por conveniencia, teniendo en cuenta las características que presentan evidencias de conductas agresivas más que en otras aulas. Siendo la muestra todos los niños que conforman el aula de 4 años “B”, es decir, 18 niños (12 niñas y 6 niños), según la nómina de matrícula de los niños de 4 años “B” de la institución.

En el presente estudio se usa un muestreo no probabilístico, específicamente el muestreo por conveniencia, ya que la selección de los participantes no se realiza mediante fórmulas estadísticas ni procedimientos aleatorios, sino considerando criterios de accesibilidad y pertinencia en relación con los objetivos del estudio (Hernández et al., 2014), igualmente, se utiliza la técnica de la observación en la que se registra la información del comportamiento de los niños.

 

RESULTADOS

A continuación, se presentan los resultados, luego del método planteado por los investigadores.

 

Tabla 1.

Conductas agresivas en niños de 4 años.

 

Variables y dimensiones

Pretest

Postest

N

%

N

%

 

 

Conductas

agresivas

 

 

Muy bajo

9

50%

16

88%

Bajo

4

22%

1

6%

Moderado

5

28%

1

6%

Alto

0

0%

0

0%

Muy alto

0

0%

0

0%

Total

18

100%

18

100%

 

Elaboración: Los autores.

 

En la tabla 1, se observa que el nivel de conductas agresivas en niños de 4 años, de una Institución Educativa, antes de la aplicación del programa Cuentos Motores era de nivel muy bajo para un 50%, moderado para un 28% y bajo para un 22%, pero luego del programa, el 88% alcanzó un nivel muy bajo en cuanto a las conductas agresivas y el 6% se encuentra en un nivel bajo.

 

Tabla 2.

Agresión verbal en niños de 4 años, de una Institución Educativa.

 

Variables y dimensiones

Pretest

Postest

N

%

N

%

 

 

Agresión verbal

 

 

Muy bajo

14

78%

17

94%

Bajo

4

22%

0

0%

Moderado

0

0%

1

6%

Alto

0

0%

0

0%

Muy alto

0

0%

0

0%

Total

18

100%

18

100%

 

Elaboración: Los autores.

 

De acuerdo con la tabla 2, la dimensión agresión verbal, el 78% en el pretest estaba en nivel muy bajo y el resto en bajo, pero en el postest, el 94% alcanzó un nivel muy bajo y el 6% está en nivel moderado.

 

Tabla 3.

Agresión física en niños de 4 años, de una Institución Educativa.

 

Variables y dimensiones

Pretest

Postest

N

%

N

%

 

 

Agresión física

 

 

Muy bajo

8

44%

15

83%

Bajo

6

33%

3

17%

Moderado

4

22%

0

0%

Alto

0

0%

0

0%

Muy alto

0

0%

0

0%

Total

18

100%

18

100%

  

Elaboración: Los autores.

 

Se aprecia en la tabla 3, que la dimensión de agresión física, el 44% en el pretest estaba en un nivel muy bajo, un 33% en un nivel bajo y el resto en moderado, pero en el postest, el 83% alcanzó un nivel muy bajo y el 7% un nivel bajo.

 

Tabla 4.

Agresión material en niños de 4 años, de una Institución Educativa.

 

Variables y dimensiones

Pretest

Postest

N

%

N

%

 

 

Agresión material

 

 

Muy bajo

8

44%

14

78%

Bajo

4

22%

3

17%

Moderado

4

22%

1

6%

Alto

2

11%

0

0%

Muy alto

0

0%

0

0%

Total

18

100%

18

100%

 

Elaboración: Los autores.

 

Según lo observado en la tabla 4, la dimensión agresión material, el 44% en el pretest estaba en nivel muy bajo, un 22% en nivel bajo, otro 22% en nivel moderado y el resto en alto, pero en el postest, el 78% alcanzó un nivel muy bajo, el 17% en el nivel bajo y el 6% en nivel moderado.

 

DISCUSIÓN

Los resultados alcanzados demuestran que al aplicar el programa Cuentos Motores su efecto fue significativo al disminuir las conductas agresivas en los niños de 4 años de una institución educativa. Para verificar estos resultados se realizó el contraste de medias a partir de la prueba T de Student para muestras emparejadas (t=5.560; p<.000), observándose entre la diferencia del pretest/postest una diferencia media de 12,833 puntos, lo que señala que el programa produjo un efecto estadísticamente significativo. Antes de la intervención, los niveles de agresividad se distribuían entre los niveles bajo (22%), moderado (28%) y muy bajo (50%); sin embargo, en el postest, el 88% de los niños estuvo en un nivel muy bajo. Estos resultados demuestran que los cuentos motores logran ser una estrategia efectiva para mejorar la convivencia, la autorregulación y el comportamiento prosocial en los niños.

El juego institucionalizado y las actividades que integran el cuerpo son las herramientas más eficaces para que el niño comience a socializar de manera sana, sentando las bases para evitar futuras conductas disruptivas o agresivas (Narváez-León y Fárez-Loja, 2022). Es decir, desde la teoría del aprendizaje social, el niño no solo puede aprender las conductas por refuerzo directo sino también por la experiencia vicaria que da cuenta de la observación de modelos positivos. En este caso, los cuentos motores permiten a los niños identificarse con los personajes que son capaces de resolver conflictos de una forma adecuada.

En tal sentido, el movimiento y el lenguaje no son dominios aislados, sino que se retroalimentan durante la infancia temprana. El uso de relatos motores no solo es efectivo para el perfeccionamiento del control corporal, sino que constituye una herramienta significativa para la estimulación de procesos cognitivos superiores, resultando esencial para una formación integral en las primeras etapas educativas (Gálvez-Contreras et al., 2025).

Asimismo, los resultados obtenidos se relacionan con lo planteado por Winnicott en cuanto a que la agresividad es una fuerza vital que ha de ser canalizada y sostenida en un ambiente seguro (Chagas, 2012). En este sentido, se infiere que los cuentos motores permiten al niño que exprese emocionalmente de manera creativa y controlada esas emociones reprimidas que han ido acumulándose, para que la energía agresiva no derive en conductas destructivas. Es gracias al juego, el movimiento y los cuentos que los niños logran descargar tensiones, dar forma a su identidad y mejorar su convivencia.

Continuando con el análisis de los datos, se muestra una clara mejoría en la conducta infantil, previo al programa, un 44% estaba en un nivel muy bajo, un 33% en bajo y un 22% en moderado; tras aplicarlo, un 83% llegó al nivel muy bajo y el 17% al nivel bajo. La prueba t de Student (t=5.588; p<0.000) confirma una diferencia significativa, probando que el programa funciona para reducir las conductas físico-agresivas como empujones, golpes o mordiscos.

Una posible explicación es que los cuentos motores son una estrategia psicomotriz que, por medio del movimiento y la expresión simbólica, canaliza la energía corporal, ayudando así a moderar y dominar el impulso motor. Así, al encarnar a los personajes y mover el cuerpo de forma coordinada en el cuento, los niños cambian la impulsividad por acción consciente y con sentido. De forma similar, Winnicott  señala que la agresividad puede ser una fuerza vital buena si se dirige en un ambiente seguro y que contenga algo que se consigue jugando de forma guiada e interactuando con un adulto (Chagas, 2012). Por otro lado, para Fajardo Palacios (2025), al igual que en primaria, el entrenamiento motor (seguir reglas físicas complejas bajo presión) fortalece la corteza prefrontal del adolescente, mejorando su capacidad de "frenar" un golpe o un insulto y sustituirlo por una acción asertiva.

En relación con la agresión verbal, los datos también indican que hubo una mejora importante. Antes de la intervención, el 78% de los niños estaban en el nivel muy bajo y el resto en bajo; después de hacer las actividades, casi todos, un 94%, mejoraron significativamente y están en un nivel bajo de agresividad, mientras que el 6% está en un nivel moderado. Un análisis estadístico (t=4.507; p<.000) confirma esta diferencia, mostrando que los niños aprendieron a pensar antes de hablar y mejoraron sus formas de comunicarse.

De lo expuesto en los párrafos anteriores durante el desarrollo de la investigación surgieron ciertas limitaciones que es preciso considerar. Para empezar, el estudio tuvo una muestra pequeña de niños de 4 años pertenecientes a una única institución educativa, lo que, de cierta manera, limita la opción de extender los resultados a otros contextos. Igualmente, el tiempo destinado a la aplicación del programa Cuentos Motores fue un poco corto, y se considera que hubiera sido útil tener un periodo más largo para notar la permanencia de las mejorías conductuales. Otra limitación fue la poca disponibilidad bibliográfica actualizada a nivel local sobre el uso de cuentos motores como estrategia psicopedagógica para disminuir conductas agresivas, lo que demandó una búsqueda en fuentes nacionales.

 

CONCLUSIONES

Se concluye que el programa de cuentos motores constituye una estrategia pedagógica integral con impacto significativo en la reducción de las conductas agresivas en sus dimensiones física, verbal y material. La implementación de esta metodología no solo mitiga la impulsividad, sino que fortalece variables críticas del desarrollo socioemocional, tales como el autocontrol, la empatía y la convivencia armónica. En consecuencia, los hallazgos subrayan la urgencia de institucionalizar propuestas psicomotrices y narrativas en la educación inicial, reconociendo al movimiento y la expresión emocional como ejes transversales para la formación integral de la primera infancia.

 

FINANCIAMIENTO

No monetario.

 

AGRADECIMIENTO

A la Universidad Nacional De Trujillo, Perú por el apoyo en el desarrollo de la investigación.

 

REFERENCIAS CONSULTADAS

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Chagas Dorrey, R. (2012). La teoría de la agresividad en Donald W. Winnicott. Perfiles educativos, 34(138), 29-37. https://n9.cl/559um1

 

Chaverri Chaves, P., y León González, S. (2022). Promoviendo la capacidad de autocontrol en niñas y niños: conceptos y estrategias en contexto. Revista Innovaciones Educativas, 24(37), 119-132. https://dx.doi.org/10.22458/ie.v24i37.4068

 

Euroinnova International Online Education. (2024). Diferencia entre conducta y comportamiento: Comprendiendo las distinciones entre ambos. https://n9.cl/q4mao

 

Fajardo Palacios, N. B. (2025). Efectos de un programa cognitivo conductual en las conductas agresivas de estudiantes de secundaria. Horizontes Revista De Investigación En Ciencias De La Educación, 9(38), 1645-1655. https://doi.org/10.33996/revistahorizontes.v9i38.1006

 

Gálvez-Contreras, E., Pérez-Hidalgo, A., Vergara-Mardones, N., Pérez-Serey, J., y Molina-Márquez, I. (2025). Effects of a Motor StoryIntervention on Receptive Language and Motor Competence in preschoolers. A pilot study. Ciencias de la actividad física (Talca), 26(2), 116-133. https://dx.doi.org/10.29035/rcaf.26.2.8

 

García-García, E., Cruzata-Martínez, A., Bellido García, R., y Rejas Borjas, L. (2020). Disminución de la agresividad en estudiantes de primaria: El programa Fortaleciéndome. Propósitos y Representaciones, 8(2), e559. https://doi.org/10.20511/pyr2020.v8n2.559

 

Hernández, R., Fernández, C., y Baptista, M. (2014). Metodología de la Investigación. (6ta ed.). México: McGraw-Hill. https://n9.cl/t6g8vh

 

Ministerio de Salud. (2010). Comportamiento agresivo de los niños está asociado al entorno familiar, tv       e        internet. https://n9.cl/ucpvd

 

Narváez-León, I., y Fárez-Loja, D. (2022). Estrategias didácticas para favorecer el proceso de aprendizaje en niños de 3 a 4 años. Episteme Koinonía. Revista Electrónica de Ciencias de la Educación, Humanidades, Artes y Bellas Artes, 5(10), 78-100. https://doi.org/10.35381/e.k.v5i10.1877

 

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Rojas Vela, T. (2025). Conductas agresivas y estilos de crianza en estudiantes de secundaria. Revista InveCom, 5(4), e504089. https://doi.org/10.5281/zenodo.14956922

 

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Villalobos Víquez, G., Álvarez Bogantes, C., Araya Vargas, G., y Reyes Martínez., P. (2024). Efecto de una intervención con cuentos motores en el estudiantado de prebásica Honduras, San Pedro Sula. MHSalud, 21(2), 61-81. https://dx.doi.org/10.15359/mhs.21-2.19663

 

 

 

 

 

 

 

 

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