DOI 10.35381/noesisin.v8i16.789

 

Factores de efectividad docente en Bachillerato: Modelo Teórico

 

Teaching Effectiveness in High School: A Theoretical Model

 

 

 

Diana Elizabeth Fárez-Loja

defarezl@ucacue.edu.ec

Universidad Católica de Cuenca, Cañar, Cañar

Ecuador

https://orcid.org/0000-0002-8261-9928

 

Alicia Garzón-Abad

alygarzonabad@hotmail.es

Ministerio de Educación del Ecuador, Quito, Pichincha

Ecuador

https://orcid.org/0009-0001-9257-2000

 

María Manuela Punín-Solano

maria.punin@uaw.edu.ec

Universidad Intercultural de las Nacionalidades y

Pueblos Indígenas Amawtay Wasi, Quito, Pichincha

Ecuador

https://orcid.org/0000-0003-1708-117X

 

Renán Teodoro Rodríguez-Pillaga

rtrodriguezp@ucacue.edu.ec

Universidad Católica de Cuenca, Cañar, Cañar

Ecuador

https://orcid.org/0000-0002-5456-5619

 

 

 

Recibido: 30 de enero 2026

Revisado: 12 de marzo 2026

Aprobado: 15 de mayo 2026

Publicado: 01 de junio 2026

 

 


RESUMEN

La presente investigación se enfoca en analizar los principales factores asociados a la efectividad docente en bachillerato, a fin de proponer un modelo teórico que muestre sus relaciones e interdependencias. Metodológicamente, es un estudio cualitativo de tipo interpretativo. Se seleccionó un diseño documental bibliográfico que permitió identificar discursos, significados, temas y marcos interpretativos. Para ello, se llevó a cabo una revisión y selección de documentos académicos y artículos científicos de revistas especializadas. La información obtenida se analizó mediante la técnica de análisis temático. Producto de este análisis se propone un modelo teórico conformado por cuatro dimensiones conceptuales interrelacionadas, definidas como: planificación y organización, relación y comunicación tecnología e innovación, y evaluación-retroalimentación. Se concluye que la implementación de una práctica docente que integre estas dimensiones fortalece la efectividad docente, contribuyendo así a la calidad de la enseñanza y el logro de aprendizajes significativos por parte de los estudiantes.

 

Descriptores: Efectividad docente, eficiencia docente, eficacia docente, calidad educativa. (Tesauro UNESCO)

 

 

 

ABSTRACT

This research focuses on analyzing the main factors associated with teacher effectiveness in high school, in order to propose a theoretical model that shows their relationships and interdependencies. Methodologically, it is a qualitative study of an interpretative type. A bibliographic documentary design was selected that allowed the identification of discourses, meanings, themes and interpretative frameworks. To this end, a review and selection of academic documents and scientific articles from specialized journals was carried out. The information obtained was analyzed using the thematic analysis technique. As a result of this analysis, a theoretical model is proposed made up of four interrelated conceptual dimensions, defined as: planning and organization, relationship and communication technology and innovation, and evaluation-feedback. It is concluded that the implementation of a teaching practice that integrates these dimensions strengthens teaching effectiveness, thus contributing to the quality of teaching and the achievement of significant learning by students.

 

Descriptors: Teaching effectiveness, teaching efficiency, teaching effectiveness, educational quality. (UNESCO Thesaurus)

 

 

 


INTRODUCCIÓN

La práctica docente se entiende como una actividad dinámica y reflexiva que no se limita a lo que ocurre en el aula, sino que incluye la planificación previa, la interacción pedagógica y la reflexión posterior sobre los resultados alcanzados (García et al., 2008). Desde una perspectiva más amplia se puede estudiar la efectividad docente, porque los mejores resultados de aprendizaje de los estudiantes dependen de la articulación entre decisiones didácticas, vínculos pedagógicos, uso de tecnología en el aula y procesos de revisión de la propia práctica docente (Couto-Cantero, 2018; Ramírez-Zúñiga, 2020).

Uno de los principales desafíos de los sistemas educativos contemporáneos viene siendo la calidad educativa, la misma que es prioridad en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, enfatizado en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, la que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad (Organización de las Naciones Unidas [ONU] 2015).  En este sentido, los autores De la Puente-Acosta, Sierralta-Pinedo, Guerra-Castellanos, & Peñalver-Higuera (2024) argumentan que, para lograr una educación de calidad, el profesorado representa uno de los factores más significativos. Esto, debido a su impacto en los aprendizajes y desarrollo integral de estudiantes; ya que, en el cumplimiento de su labor pedagógica, este actúa como orientador y su rol es esencial con la familia y otras instituciones educativas.

Anteriormente, los resultados académicos eran el principal indicador de referencia de la calidad educativa; pero, en la actualidad, se reconoce la efectividad docente como un componente fundamental. Esta efectividad comprende varias dimensiones como las competencias pedagógicas que aseguren la idoneidad docente, la capacidad de generar relaciones positivas con el estudiantado que coadyuve a la construcción de conocimientos, el uso pertinente de tecnologías para la estimulación del aprendizaje, además de la evaluación y la formación permanente orientados a una mejora continua (Ccoto-Tacusi, 2023).

En este sentido, se puede decir que tanto la planificación como la organización del aprendizaje constituye un punto fundamental para la calidad de la enseñanza, ya que, metafóricamente “educar sin planificar, es como construir una casa sin plano” (Carriazo, Pérez & Gaviria, 2020; p.88). Para dichos autores, una correcta estructuración de objetivos, contenidos y estrategias didácticas contribuyen a desarrollar una acción educativa más pertinente y de calidad; coadyuvando, con ello, a procesos de aprendizaje más significativos a tal punto que mejoran el rendimiento académico.

De igual manera, la calidad de las relaciones pedagógicas y de la comunicación entre docentes, y entre docentes y estudiantes, favorece la motivación, la participación y el clima escolar, factores clave para alcanzar buenos resultados educativos. Especialmente, esto es certero al considerar que el conocimiento se construye a través de la interacción entre individuos. Por tanto, el docente debe ser un referente de justicia y equidad al evaluar a los estudiantes y al tomar decisiones éticas sobre la gestión educativa en el aula, fomentando el respeto mutuo, la honestidad, la responsabilidad y el compromiso (Mejía et al., 2025; Isea-Arguelles, Aldana-Zavala, Romero-Fernández & Comas-Rodríguez, 2024).

Por otro lado, es importante precisar que, desde lo expuesto por Fonseca-Mendoza (2025) y Vargas-Zúñiga, Guerrero-Ceja, Medina- Morón & Salinas-Rodríguez (2024), la aplicación de enfoques y métodos pedagógicos innovadores para el aprendizaje, además del uso de recursos tecnológicos emergentes en el entorno educativo han cobrado valor importante para mejorar el desempeño docente, sobre todo si se reconoce que la tecnología se adapta a las necesidades individuales de los estudiantes y promueve el aprendizaje colaborativo lo que enriquece la experiencia de aprendizaje y fortalece el proceso educativo. No obstante, esto también resalta la necesidad de fortalecer las competencias digitales en docentes para la integración efectiva de las tecnologías y, así, el docente poder responder a las demandas de los entornos educativos actuales (Mora-Barzola, 2024).

Lo esgrimido hasta ahora, permite reconocer la importancia de analizar cuáles son los factores más relevantes que dinamizan la efectividad docente a nivel de bachillerato, debido a que el desempeño del profesorado tiene una influencia decisiva para hacer que todo el entorno del aula sea propicio para un aprendizaje de calidad y, con ello, coadyuvar a la concreción de los fines formativos de este nivel educativo (Ahmad-Ganai, 2023).

Otros estudios especializados como los de Molina Valdéz (2022) y Sánchez-Cabrero et al., (2021), abordan esta temática para describir lo ineludible que es comprender cuales son las características de un docente eficaz y sus condiciones necesarias para orientar la formación inicial, la formación continua y los procesos de evaluación del desempeño con mayor validez y pertinencia, ya que representan factores primordiales para la efectividad de la gestión educativa.

En el caso de bachillerato, el análisis de la eficacia docente adquiere especial relevancia pues es un nivel en el cual los estudiantes tienen acceso a la inteligencia artificial para el desarrollo de sus tareas y actividades; además, de que es una herramienta que permite revitalizar los procesos que despliega el docente, tales como: “la planificación con la programación de lecciones, la organización de actividades síncronas y asíncronas; el apoyo tecnológico a la gestión de la evaluación de los aprendizajes a. Todo ello, en función de una educación integral de calidad” (Duque-Rodríguez, Piña-Ferrer & Isea-Argüelles, 2025; p.115).

Este escenario hace que la docencia enfrente transformaciones sociales, tecnológicas y culturales que exigen nuevas competencias pedagógicas, comunicativas, socioemocionales y, sobre todo, digitales. Aparte de que demanda del propio docente, no solo proactividad en su función operativa dentro del aula, sino que también se asuma como un sujeto crítico de su contexto, capaz de liderizar acciones pedagógicas pertinentes, innovadoras y disruptivas desde su propia práctica profesional (Quinga-Villa et al., 2023).

Considerando lo planteado, el docente de nivel de bachillerato no solo debe limitarse a trasmitir conocimientos, sino que también debe convertirse en un agente de cambio. Esto implica ser capaz de diseñar experiencias de aprendizaje activas e integrar procesos curriculares colaborativos e innovadores, ofreciendo así al estudiante un proceso educativo enriquecedor. Así, se comienza a superar la visión de que los docentes son simples transmisores de información, asociando la calidad educativa en el nivel bachillerato de manera significativa al desempeño docente. Consecuentemente, la efectividad docente en este nivel se configura como un elemento clave para el logro de aprendizajes y el desarrollo integral de los estudiantes.

En el contexto de Ecuador, la calidad educativa se ha establecido como política estatal y como una directriz básica para las instituciones que brindan servicios educativos. Según Cortón Romero et al., (2021), dichas instituciones educativas priorizan garantizar un proceso de enseñanza-aprendizaje pertinente, contextualizado y centrado en el estudiante, atendiendo a la premisa de que “la calidad educativa depende en gran medida de la calidad del personal docente debido al papel que este desempeña” (p.56). Al mismo tiempo, es importante considerar lo expuesto por Torres (2023), quien subraya que el bienestar y las condiciones de trabajo del profesorado influyen directamente en la calidad educativa, más allá de los estándares formales establecidos.

Mientras que investigadores como Ambrós-Pallarés et al., (2023) y Guerrero-Quiñonez et al., (2023), reconocen los avances en materia de políticas públicas en materia educativa, de aseguramiento de la calidad y de formación docente, también advierten los desafíos persistentes relacionados con la pertinencia curricular, la integración tecnológica, la evaluación y seguimiento del desempeño y la sostenibilidad del desarrollo profesional y la formación continua en el tiempo como política pública. Asimismo, Morales-Loor et al., (2025) enfatiza la urgencia de desarrollar competencias pedagógicas, digitales, comunicativas y socioemocionales para el manejo y aplicación de tecnologías emergentes; ya que es “una oportunidad para reimaginar la educación desde principios de equidad, innovación y reflexión crítica” (p.462).

En el nivel de bachillerato las condiciones previamente descritas pueden influir no solo en el compromiso del profesor, sino también en su participación en proyectos escolares, su disposición a capacitarse e innovar sus ambientes de aprendizaje buscado siempre mantener practicas efectivas en el ejercicio de su trabajo pedagógico.

En el ámbito del aula, múltiples son los factores clave asociados a mejorar los resultados académicos. Entre ellos se incluyen: la orientación en la clase, la estructuración correcta de contenidos, el aprovechamiento del tiempo, la creación de ambientes de aprendizaje creativos, una comunicación efectiva y la implementación de un sistema de evaluación realmente formativa (Esparza-Paz, et al., 2020). Estos factores pueden considerarse universales, ya que explican variaciones en el aprendizaje en diferentes asignaturas y niveles. No obstante, todas estas condiciones y factores comparten un elemento en común: el desafío que representa la acción efectiva del docente.

Sobre la base de lo analizado previamente, resulta crucial desarrollar un modelo teórico relacionado con los factores de efectividad docente en el bachillerato en Ecuador, articulando varias dimensiones. Estas dimensiones incluyen: a) la planificación y organización de los aprendizajes, entendida como el diseño didáctico coherente con el currículo y el contexto educativo; b) la interacción y comunicación entre estudiantes y docentes, como eje fundamental para la mediación pedagógica; c) el uso de la tecnología y la innovación, en respuesta a los desafíos de la sociedad digital actual; y d) la evaluación y retroalimentación. Estas cuatro dimensiones resumen conceptualmente la evidencia disponible sobre cada una de ellas, además ofrece un marco útil para la investigación y ejecución en otros niveles educativos.

Por eso, resulta fundamental el desarrollo de una investigación que genere un modelo teórico emergente y contextualmente adecuado para responder a la pregunta: ¿cómo se configuran y relacionan los factores que inciden en la efectividad docente? La presente investigación se centra en analizar los principales factores asociados a la efectividad docente en bachillerato, con el fin de proponer un modelo teórico que muestre sus relaciones e interdependencias. Con ello se busca contribuir a una comprensión más amplia de lo que constituye una enseñanza eficaz en este nivel educativo, reconociendo que para mejorar la educación del bachillerato es necesario y crucial fortalecer al profesorado, sus prácticas pedagogicas y las condiciones institucionales que las hacen posible.

MÉTODO

El estudio se desarrolló bajo un enfoque cualitativo anclado en el paradigma interpretativo, con el propósito de comprender los significados (Flick, 2018), y crear un modelo teórico conceptual de la efectividad docente. Siguiendo esta perspectiva epistemológica, se optó por un diseño documental con enfoque bibliográfico, dirigido a la revisión y análisis crítico de fuentes académicas y experiencias sistematizadas. Esto se realizó con la intención de desentrañar los significados construidos en relación al fenómeno abordado mediante el análisis de textos documentales. Por tanto, el conocimiento resultante se considera contextualizado, interpretativo y reflexivo.

La metodologia de análisis documental, que permite estructurar y evaluar exhaustivamente escritos de diversos autores (Palella y Martins, 2015), se enfocó en identificar discursos, significados, temas y marcos interpretativos. Esto se realizó con miras a develar categorías basadas en la evidencia documental seleccionada y en la pesquisa de los argumentos textuales encontrados (Peña, 2022). Los textos provenientes de fuentes académicas y experiencias investigativas sistematizadas en formato articulo, fueron objeto de revisión, discriminación y análisis crítico con rigor cientifico.

La selección de estos articulos se llevo a cabo a traves de un muestreo intencional, eligiendose aquellos mas pertinentes a la pregunta de investigación sobre los factores que inciden en la efectividad docente. Esta selección se realizó a partir de busquedas en bases  de datos como Scopus, Scielo y Redalyc, aplicandose también criterios de inclusión/exclusión. Los criterios de inclusión se enfocaron en que fueran investigacios sobre la efectividad docente y en aspectos como la planificacion y organización de los aprendizajes, la interaccion y comunicación docente-estudiante, la tecnología y la innovación educativa, y la evaluación y retroalimentación. Asimismo, se excluyeron documentos con sustento metodológico impreciso.

Para el procesamiento de la información se empleó la técnica de análisis temático, lo que implicó identificar, comprender y develar temas recurrentes dentro del corpus textual seleccionado para presentarlos como categorías interpretadas. Estas categorías, en conjunto, conforman el modelo teórico construido. El enfoque metodológico seguido los siguientes pasos secuenciales:

 

-        Búsqueda sistemática y exhaustiva de documentos.

-        Organización y revisión detallada del corpus documental.

-        Proceso inicial de codificación de temas descriptivos que surgieron del texto.

-        Integración de subtemas descriptivos para develar temas más amplios.

-        Redacción de descripciones conceptuales por cada tema general develado.

-        Elaboración de un modelo teórico que sintetiza de forma interpretativa los hallazgos relacionados a la eficiencia docente.

 

Finalmente, es importante resaltar que el estudio se desarrolló bajo criterios éticos pertinentes con los estudios documentales, tales como el respeto por los derechos de autor, la correcta citación de fuentes de manera apropiada y una autentica interpretación de los textos revisados. En cuanto a la validez del estudio, se apeló a una extensa gama de documentos revisados críticamente y contrastados teóricamente. Además, los procedimientos metodológicos, el análisis temático y los resultados interpretativos logrados son reportados de manera precisa, resumidos en un modelo teórico.

 

RESULTADOS

El modelo teórico que se plantea a continuación, concibe la práctica docente como una actividad dinámica contextual y reflexiva, en la que sus dimensiones no operan de manera aislada, sino que interactúan de forma permanente. Para desarrollar el modelo de efectividad docente en Bachillerato, se consideraron las siguientes dimensiones: planificación y organización de los aprendizajes, interacción y comunicación docente-estudiante, uso de la tecnología e innovación, además de la evaluación y la retroalimentación. Este proceso de revisión documental permitió analizar y develar, en el marco de la educación ecuatoriana, las categorías vinculadas a cada dimensión, además de elaborar su descripción teórica e implicaciones prácticas para los docentes.

 

Dimensión 1 - Planificación y Organización

Para Ralph Tyler (como se cita en Arana, 2017), todo proceso educativo está regido por un currículo, el cual define como un documento que estructura de manera anticipada los fines y resultados del aprendizaje, trazando las experiencias educativas y la práctica pedagógica adecuada para su logro. Este proceso se piensa y planifica racionalmente desde cuatro preguntas fundamentales: (a) ¿qué fines se desean alcanzar?, (b) ¿cuáles son las experiencias educativas que ofrecen mayores posibilidades para alcanzar estos fines?, (c) ¿cómo se deberían organizar estas experiencias?, y (d) ¿cómo comprobar si se han alcanzado los objetivos propuestos? Esto se traduce, de manera sencilla, en qué, cómo y cuándo enseñar, y cómo evaluar, aspectos directamente relacionados con la planificación y organización del proceso de enseñanza - aprendizaje.

En tanto que David Ausubel, tiene como premisa base que los nuevos conocimientos que se procesan se han de relacionar de manera sustantiva con la estructura cognitiva existente del estudiante como sujeto activo y participativo (Halanoca-Puma, 2024; Miranda-Nuñez, 2022). Es por ello que plantea que el aprendizaje es más efectivo cuando los contenidos de información, inmersos en los materiales educativos, son presentados de manera estructurada, progresiva y en relación con los objetivos de la materia y los conocimientos previos del estudiante. Esto es fundamental en el nivel de Bachillerato, ya que promueve una comprensión profunda basada en el reajuste y la reconstrucción continua de la información que se procesa cognitivamente (Vázquez-Tafur & Reynoso-Lázaro, 2025).

Considerando lo mencionado, la planificación y organización del aprendizaje en el nivel de bachillerato representa a un proceso pedagógico esencial, ya que orienta la estructuración de contenidos y la interacción enseñanza-aprendizaje según el currículo educativo vigente. En este sentido, Álvarez-Álvarez, et al., (2012), destacan que es la base fundamental de una práctica docente eficaz porque permite articular los objetivos, la secuencia de contenidos, las actividades y criterios de trabajo de manera coherente y alineada con el currículo y el entorno de aprendizaje.

De manera más detallada, los docentes han de elaborar de forma colaborativa, la planificación educativa de cada asignatura siguiendo la planificación curricular anual, la planificación micro curricular de unidades didácticas y los planes de clase. Además, los lineamientos curriculares del bachillerato general unificado promueven la integración de tecnologías en la planificación docente para mejorar la organización del aprendizaje, la retroalimentación formativa y el desempeño estudiantil.

Por esta razón, estas planificaciones se enfocan en desarrollar competencias, promover el aprendizaje activo y emplear tecnologías, en lugar de simplemente trasmitir conocimientos. Así, la planificación de contenidos va más allá de estructurar temas y actividades, incluye organizar experiencias de aprendizaje significativas, flexibles y adaptadas a contextos educativos diversos.

 

Tabla 1.

Dimensión: Planificación y Organización.

 

Tema

Aporte Teórico

Implicación Docente

Diseño curricular y secuenciación

Refiere a la organización lógica y temporal de contenidos y objetivos del currículo para asegurar la progresión coherente del aprendizaje.

Planificar unidades y clases en secuencias claras; articular objetivos con contenidos y actividades; prever prerrequisitos y progresiones.

Planificación por competencias

Refiere al enfoque centrado en desarrollar saberes, habilidades y actitudes integradas, más que solo contenidos declarativos.

Formular objetivos competenciales, diseñar actividades que integren conocimientos y prácticas, evaluar desempeños reales.

Planificación microcurricular)

Es la traducción del currículo anual a unidades didácticas y planes de clases concretos con actividades, tiempos y recursos definidos, ajustados a las TIC.

Elaborar guiones de aula detallados, secuenciar actividades diarias, preparar recursos didácticos y tecnológicos, y anticipar tiempos y transiciones.

Evaluación formativa y retroalimentación

Refiere a la evaluación continua orientada a mejorar el aprendizaje mediante retroalimentación que guía el ajuste de la enseñanza.

Incorporar procesos diagnósticos y formativos, ofrecer retroalimentación concreta y oportuna, ajustar planificación según evidencias de progreso.

 

Elaboración: Los autores.

 

Dimensión 2 - Interacción y Comunicación

La autenticidad de la acción pedagógica del docente se encuentra en el establecimiento de formas de interacción y comunicación que fomenten la empatía y cercanía con los estudiantes, creando entornos de aprendizaje en el aula que hagan que la enseñanza sea interesante (Castro-Florez, 2019). Esto se fundamenta en la idea de que el aprendizaje y el proceso de conocimiento se produce en contextos de intercambio, disposición y construcción compartida de significados (Hinojosa-Torres et al., 2023).

Por ello, es importante contar con una comunicación pedagógica eficaz que trascienda la mera transferencia de información y organice espacios de diálogos que influyan positivamente en las relaciones estudiante-docente, la motivación, el respaldo y acompañamiento empático, tanto en el aula presencial como en los entornos virtuales. De esta manera, las prácticas docentes efectivas deben crear un ambiente seguro que, mediante enfoques y métodos activos y claros, promueva un aprendizaje significativo, la participación activa, el análisis crítico y la reflexión sobre las prácticas educativas, posibilitando que el hecho educativo en su globalidad tenga sentido (Ullauri-Ullauri, 2025; Espinoza-Nuñez & Rodríguez-Zamora, 2017).

A partir de lo mencionado, los modelos didácticos efectivos enfatizan en las habilidades comunicativas e interpersonales como parte importante de la interacción entre estudiantes y docentes, ya que este intercambio es crucial para reconocer y comprender las necesidades mutuas. Bajo esta concepción el discurso del docente se constituye en el eje del proceso de enseñanza-aprendizaje, condicionando la forma en que se interactúa con el estudiantado. Así, en el Bachillerato, se busca crear ambientes de aprendizaje positivo en los que predomine el respeto, la confianza y participación. De esta manera, los docentes van más allá de trasmitir conocimiento, asumen roles de guía y acompañantes en el proceso formativo del estudiante, promoviendo su autonomía y pensamiento crítico.

Por lo tanto, la relación y la comunicación son fundamentales para el aprendizaje, ya que facilitan la interacción entre docente y estudiante. Esta conexión queda reflejada en la tabla 2.

 

Tabla 2.

Dimensión: Interacción y Comunicación.

 

Categoria

Aporte Teórico

Implicación Docente

Rol de comunicador

Refiere al discurso docente como eje del proceso educativo; la competencia comunicativa profesional integra conocimientos disciplinares, didácticos y relacionales.

Desarrollar estrategias discursivas variadas (explicación, modelado, retroalimentación); usar herramientas TIC para comunicación en entornos virtuales; asumir rol de facilitador y orientador más que de transmisor de información.

Comunicación pedagógica eficaz

La comunicación educativa va más allá de transmitir información: organiza diálogos didácticos que construyen conocimiento compartido y mediado por intenciones pedagógicas.

Planificar y emplear lenguaje claro; explicitar objetivos y criterios; usar preguntas abiertas y andamiajes; adaptar mensajes según el nivel y contexto; garantizar retroalimentación formativa.

Empatía y acompañamiento emocional

El vínculo emocional facilita la motivación y la disposición al aprendizaje; la empatía docente promueve seguridad psicológica y apertura al riesgo cognitivo.

Construir clima de confianza y respeto en el aula, escuchar activamente, reconocer emociones, ofrecer apoyo diferenciado, construir confianza para intervenir en dificultades académicas y personales.

Diálogo y participación activa

El aprendizaje ocurre en interacción social; la participación activa fomenta pensamiento crítico y significado.

Diseñar actividades dialogadas y colaborativas (debates, trabajos en grupos colaborativos); promover preguntas de alto nivel; facilitar turnos, normas y andamiajes para la participación inclusiva.

 

Elaboración: Los autores.

 

Dimensión 3 – Tecnología e Innovación

En la actualidad, el avance tecnológico ha adquirido una gran relevancia haciendo imprescindible la incorporación de herramientas tecnológicas que potencien el aprendizaje y redefinan la forma en que se enseña y aprende dentro del aula. Así, la tecnología en el ámbito educativo adquiere verdadero valor cuando se implementa de forma coherente con la planificación pedagógica y los objetivos de aprendizaje. Como expresan Vargas-Zúñiga, Guerrero-Ceja, Medina-Morón, & Salinas-Rodríguez (2024), “cuando se alinean los objetivos de aprendizaje con las metodologías de enseñanza y las herramientas tecnológicas, se mejora la calidad educativa, fomentando el desarrollo de habilidades cognitivas superiores, la colaboración entre estudiantes y la autonomía en el aprendizaje” (p.294).

La integración entre tecnología y pedagogía, no solo enriquece el entorno educativo, sino que también impulsa procesos de innovación que transforman la dinámica de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Esta sinergia estimula modelos participativos, colaborativos y centrados en el estudiante, mediante la aplicación de metodologías activas (Córdoba et al., 2025). En este sentido, las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), suministran innovaciones a los enfoques didáctico esenciales para el desarrollo cognitivo de los estudiantes. Estas tecnologías favorecen tanto la exploración, la simulación, la resolución de problemas como el trabajo colaborativo, además de proporcionar nuevas experiencias de aprendizaje significativo (Jiménez-Becerra & Segovia-Cifuentes, 2020).

En este escenario, la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en la educación es fundamental para los docentes, quienes pueden ver como sus estudiantes gestionan sus tareas asistidas por esta tecnología. Un adecuado uso de la IA por parte de los docentes, favorece la personalización del aprendizaje, provee retroalimentación inmediata para las tareas y permite un análisis continuo del progreso estudiantil. No obstante, su implementación efectiva requiere tanto las competencias digitales que disponga el docente como su disposición para adquirirlas.

Igualmente, es importante que el uso de la tecnología se coligue con aspectos como la planificación y organización del proceso de enseñanza aprendizaje y la interacción y comunicación con los estudiantes. Esto hace que la educación evolucione de forma permanente hacia niveles más innovadores y en sintonía con las tecnologías. Sin embargo, como expresan Morales-Loor et al., (2025), a pesar de estas grandes oportunidades, la realidad también señala desafíos como la resistencia al cambio, la brecha digital y el uso limitado de las nuevas tecnologías con fines pedagógicos. Por ello, el compromiso docente para incorporar herramientas tecnológicas es importante, ya que favorece la activación de metodologías activas y el desarrollo de competencias digitales, coadyuvando a una práctica docente más eficiente.

 

Tabla 3.

Dimensión: Tecnología e Innovación.

 

Categoria

Aporte Teórico

Implicación Docente

Integración pedagógica de las TIC

Las TIC se convierten en herramientas mediadoras del aprendizaje cuando se articulan con objetivos, metodologías y evaluación, amplificando procesos cognitivos y sociales.

Seleccionar herramientas según objetivos; diseñar actividades que aprovechen funcionalidades digitales

Enseñanza mediada por la IA

Posibilita adaptabilidad y automatización del proceso formativo y de evaluación, además del análisis de grandes volúmenes de datos educativos para la toma de decisiones pedagógicas.

Emplear la IA para diagnóstico y retroalimentación, hacer interpretación analítica para ajustar los procesos de enseñanza. Comportamiento ético docente.

Innovación metodológica

La innovación se da tanto técnica como pedagógica cuando la tecnología potencia las metodologías activas, favoreciendo la construcción de significados, el pensamiento crítico y la colaboración.

Diseñar tareas colaborativas mediadas por tecnología y secuencias que alternen actividades presenciales y virtuales; evaluar procesos y productos de aprendizaje.

Competencias digitales docentes

Las competencias digitales en el docente es determinante para la alineación pertinente de la tecnología con la pedagogía para la gestión formativa.

Capacitarse continuamente en aplicabilidad de herramientas tecnológicas en el ámbito educativo. Fortalecer su uso pedagógico.

 

Elaboración: Los autores.

 

Dimensión 4 - Evaluación y Retroalimentación

La evaluación y la retroalimentación son fundamentales dentro del proceso educativo, ya que permiten a los docentes entender el avance de los estudiantes y mejorar continuamente la enseñanza. Por ello, la evaluación debe ser vista como la herramienta que posibilita la reflexión continua del proceso formativo y acompaña el aprendizaje generando oportunidades de mejora.

Desde esta óptica, un proceso de evaluación que destaque la autorregulación y la metacognición contribuye a generar estudiantes más autónomos al fomentar la autoobservación y autorreflexión sobre su propio aprendizaje, fortaleciendo así estas habilidades (Zimmerman, 2012; como se cita en Martínez-Allende, 2025). En consecuencia, la retroalimentación juega un papel importante como parte vertebradora de la evaluación, ya que, si se aplica de manera sistemática, le permite al estudiante ser consciente de sus avances y sus dificultades respecto a su estado inicial de referencia, pudiéndosele orientar hacia el logro de mejores resultados de aprendizaje (Núñez-Valdés et al., 2024).

Para lograr esto, es importante utilizar instrumentos que recopilen información relevante, así faciliten un proceso de reflexión y retroalimentación asertivo y pertinente. En este marco, herramientas como las rubricas, el portafolio, el diario, las guías de autorreflexión, las ficha de observación, lista de cotejo, matriz de logro, fichas de autocontrol, entre otros, se centran en el estudiante y en su propio proceso de regulación del aprendizaje y de construcción de conocimiento (Velásquez Díaz, 2024; Valdéz-Valdéz, et al., 2023).

Cabe agregar que la aplicación de la IA en la educación facilita la realización de evaluaciones más dinámicas, personalizadas y continuas mediante herramientas digitales que analizan la información en tiempo real, ofreciendo retroalimentación inmediata a los estudiantes. Con el uso de tecnologías como el sistema de aprendizaje automático, análisis de datos y los sistemas de tutoría inteligente, la IA puede evaluar el progreso y los patrones de aprendizaje de los estudiantes, brindando retroalimentación y apoyo a medida para que los docentes puedan recrear planes de enseñanza adaptados a las necesidades de cada estudiante (Bolaño-García & Duarte-Acosta, 2024).

Por otro lado, este tipo de evaluaciones mediadas por las tecnologías resaltan la importancia de proponer actividades relevantes en contextos reales, lo cual permite que el aprendizaje sea más significativo y aplicable. Sin embargo, el éxito del proceso evaluativo siempre va a depender del uso pedagógico que el docente haga de la tecnología como recurso. Especialmente, si se tiene en cuenta que la evaluación no solo se enfoca en medir resultados de aprendizaje, y guiar como ofrecer retroalimentación adecuada a los estudiantes, sino también en hacer más eficiente la práctica docente y optimizar el proceso educativo.

 

Tabla 4.

Dimensión: Evaluación y Retroalimentación.

 

Categoria

Aporte Teórico

Implicación Docente

Evaluación formativa

Orienta el proceso de enseñanza mediante retroalimentación y ajuste formativo; va más allá de certificar resultados, busca potenciar el progreso del estudiante.

Diseñar estrategias de evaluación aplicando diferentes enfoques. Considerar los resultados para reajustar los procesos. Priorizar la evaluación con enfoque formativo por sobre lo medicional.

Retroalimentación sistemática

Cuando la retroalimentación se vuelve metódica reduce la brecha entre el desempeño actual y los objetivos de aprendizaje, favoreciendo la progreso y la motivación.

Formular retroalimentación con base en criterios; combinar enfoques de retroalimentación (verbal, escrita y digital); facilitarla de manera clara, accionable y con plazos.

Autorregulación y metacognición

Posibilita la capacidad del docente para planificar, supervisar y ajustar estrategias, al mismo tiempo que fortalece la autonomía del estudiante.

Facilitar el proceso formativo mediado con estrategias de autoevaluación; usar instrumentos que fomenten la autobservación y la autorreflexión como:  diarios, guías de reflexión y rutinas metacognitivas; promover el logro de objetivos personales.

Evaluación mediada por la tecnología

El uso pedagógico de tecnologías como la IA, permiten identificar patrones, anticipar dificultades y personalizar intervenciones; además de generar adaptatividad y escalabilidad en la retroalimentación .

Integrar herramientas tecnológicas como apoyo a la evaluación; definir indicadores reales; interpretar datos para ajustar el proceso formativo; evitar la toma de decisiones pedagógica con base en métricas sin contexto; proteger la privacidad del educando.

 

Elaboración: Los autores.

 

 

Integración del Modelo

Considerando las dimensiones descritas, a continuación, se presenta un ideograma que las integra para su mejor comprensión:


Figura 1. Factores de Efectividad Docente en Bachillerato.

Elaboración: Los autores.

 

 

Lógica de Funcionamiento

Considerando el modelo de efectividad docente expuesto, el cual tiene sustento en las cuatro dimensiones que se definen como: planificación y organización, interacción y comunicación, tecnología e innovación, evaluación y la retroalimentación, a continuación, se explica brevemente como se integran y funcionan estas en el contexto educativo. Juntas actúan de forma cohesionada y dinámica, dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, promoviendo el desarrollo de competencias en los estudiantes.

 

·       La planificación y organización, son esenciales para estructurar el proceso educativo y de aprendizaje, buscando garantizar que exista coherencia entre objetivos, contenidos y metodologías que se utilizan pedagógicamente. En este ámbito, la organización de los contenidos deberá ser de forma secuenciada y contextualizada mediante la implementación de estrategias y recursos bien definidos, permitiendo anticipar actividades y distribuir tiempos para alcanzar las competencias esperadas.

·       La interacción y comunicación, son procesos fundamentales en la relación docente-estudiante, que facilitan el aprendizaje y la construcción de conocimiento, mediante el diálogo pedagógico con una comunicación clara, empática y asertiva.

·       La tecnología e innovación, es la dimensión que transforma y amplía las estrategias de enseñanza, mediante la creación de entornos de aprendizaje más flexibles y dinámicos, utilizando herramientas digitales que, a su vez, promuevan aprendizaje autónomo y colaborativo.

·       La evaluación y la retroalimentación, es la dimensión que contribuye a regular el aprendizaje y promueve la mejora continua. Asimismo, permite identificar avances y dificultades dentro del proceso educativo mediante la retroalimentación y la toma de decisiones efectiva.

Cabe destacar que este modelo sitúa al estudiante en el centro del proceso educativo, integrando cuatro dimensiones clave que buscan promover un aprendizaje que sea significativo, autónomo y contextualizado. La verdadera interacción entre estas dimensiones origina un sistema educativo articulado, que potencia tanto la efectividad docente y como la calidad educativa.

 

Aplicabilidad del Modelo Teórico

Conceptualmente, el modelo vincula la innovación pedagógica con la interacción comunicativa y el desarrollo de competencias tecnológicas. Además, fomenta el manejo efectivo de herramientas e instrumentos de evaluación incorporando aspectos de la planificación, el uso de tecnologías y la propia evaluación del desempeño profesional. Esto, orientado a identificar áreas críticas y de mejora, sobre todo cuando se integra la pedagogía con las TIC y la evaluación/retroalimentación digital, y se observan debilidades en el profesorado que requieren ser atendidas. Así, este enfoque puede considerarse como marco de referencia innovador para diseñar programas de formación y desarrollo docente, ya que es fundamental para mejorar la eficiencia docente y, como consecuencia, optimizar proceso formativo (Parrales-Moyon et al., 2025).

 

CONCLUSIONES

El análisis de la evidencia documental permitió identificar cuatro factores clave asociados a la efectividad docente. Estos factores permiten presentar un modelo teórico multidimensional que se estructura con cuatro ejes conceptuales fundamentales: planificación y organización, relación y comunicación, tecnología e innovación y evaluación y retroalimentación. Este modelo teórico destaca que una planificación y organización adecuada del proceso de enseñanza es fundamental para integrar eficazmente las demás dimensiones de la efectividad docente. Po ello, es indispensable fortalecer las habilidades de planificación mediante programas permanentes de capacitación que permitan diseñar experiencias de aprendizaje contextualizadas, colaborativas, mediadas por las tecnologías y centradas en el estudiante, favoreciendo así mejores resultados educativos.

Cabe destacar que el modelo propuesto integra estas cuatro dimensiones como sistemas interrelacionados, cuyo trabajo conjunto fortalece tanto las competencias docentes como la calidad educativa en el nivel de bachillerato. Como herramienta, la propuesta constituye un referente para orienta el diseño de programas de formación y actualización docente, así como procesos de evaluación institucional. Su aplicación puede contribuir al fortalecimiento de las prácticas pedagógicas mediante el desarrollo equilibrado de las competencias necesarias para comenzar cada período académico.

 

FINANCIAMIENTO

No monetario.

 

AGRADECIMIENTO

A todos los actores sociales involucrados en el desarrollo de la investigación.

 

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